PLAN EUROPEO DE RECUPERACIÓN Y RESILIENCIA: LO QUE NOS PREGUNTAMOS

Hace unos días recogí en un artículo, que se extendió un poco más de lo normal, lo que ya sabemos sobre este famoso Plan.  En esta entrega empiezan las preguntas que, entendiendo que se está en su fase de concreción, no obstante, urge conocer sus respuestas y, al mismo tiempo, tener algunas cosas en cuenta para poder prepararse lo mejor posible. Teniendo en consideración ambas cosas podremos estar en condiciones de participar en las mejores condiciones.

Vayan, a modo de avanzadilla, algunas de las preguntas pendientes de mayor calado:

  1. Para el desarrollo de los PERTES se espera que el sector privado colabore en una proporción de tres euros de cada cuatro. Por ello y porque preocupa mucho la gobernanza optimizada de esos proyectos, sería imprescindible disponer de métodos de gestión de los mismos muy cercanos a la de los proyectos empresariales. ¿Qué se está pensando en estos términos de cara a algo que debería arrancar en la segunda parte del año 2021?
  2. Hasta lo que se conoce de las formulaciones que vienen de Europa, las reglas que van a acompañar las ayudas del Plan seguirán estando sujetas a la regulación de las Ayudas de Estado que funcionan en la UE, en estos momentos y en algunos términos congeladas y/o en revisión. ¿Cuáles deberían ser los principales cambios para introducir en estas reglas para que los proyectos del Plan puedan actuar con la diligencia y eficacia exigida en unos plazos tan cortos? ¿Cuáles son los criterios de flexibilidad que deberían acompañar la interpretación de las reglas actuales?
  3. En estos PGE y en la propia concepción de los PERTES, se tratan de proyectos transversales que beberán de distintas partidas radicadas en diferentes Ministerios, si bien cada uno de ellos tendrá a una cartera como responsable de su defensa en el Consejo de Ministros. ¿Cómo se piensan organizar esos equipos mixtos que ayuden a superar el tan antiguo problema de los reinos de taifas en las estructuras de los distintos ministerios?
  4. Para gestionar esta importante cantidad de tareas -Reformas y Proyectos- la AGE, tras unos cuantos años de no crecimiento y de no incorporación de savia nueva, está particularmente necesitada de refuerzos y capacitación. ¿Cómo se tiene previsto que se dé ese proceso y en qué formas se podría colaborar desde el sector privado en el cumplimiento de esas tareas de gestión?
  5. La necesidad de una información veraz, única y disponible para todo el mundo pone urgencia en la disponibilidad de la anunciada ventanilla única y su página WEB en el Real Decreto de Reformas del 31 de diciembre 2020. ¿Para cuándo podremos disponer de esa herramienta tan útil, transparente y necesaria?

Y mientras tanto se conocen las respuestas a estos y otros muchos interrogantes, como lo único que no cabe hacer es quedarse quieto, algunas de las recomendaciones para mejorar en el actual statu-quo:

  1. Una vez que se conocen las seis áreas de relevancia contempladas en el Plan, la pregunta que seguro que las empresas más activas ya se han hecho es: ¿qué puedo yo hacer en esos campos? Lo que hay que tener claro es que los proyectos han de ser consorciados, con múltiples actores – empresas tractoras, empresas acompañantes, centros tecnológicos, universidades, etc. – y por lo tanto lo relevante es definir, lo antes posible, el equipo completo a constituir para estar en el mejor escenario ganador.
  2. De resultar elegidos en el proceso competitivo que se organice, lo que es preciso tener muy en cuenta es que las inversiones y gastos comprometidos van a tener que ser justificados bajo las ópticas de los controles europeos – origen de los fondos recibidos – y estos procedimientos requieren de altos niveles de exigencia formal, firmes reglas de verificación, etc.
  3. El propio efecto de demostración de los trabajos realizados – desde el estricto punto de vista técnico- es condición previa para el abono de los siguientes plazos de desembolso, partiendo más allá del 13% inicial. Esta formalidad exigirá que la organización de los proyectos, desde su origen, se haga teniendo en cuenta la necesidad de reportar convincentemente los avances obtenidos de la inversión de los fondos.
  4. Los fondos de este Plan no están, de origen, excluidos de otras fuentes de financiación que podrían ser consideradas de utilidad para otras fases del lanzamiento de la actividad en los mercados. Por ello, sería bien conveniente, plantearse, desde el origen del proyecto las coherencias y posibles convergencias con otros programas europeos o nacionales que pudieran apoyar de forma global a conseguir el objetivo final.
  5. No olvidar, en ningún momento, las siempre convenientes reglas de protección de la propiedad industrial e intelectual de los proyectos transformadores. Las batallas por los mercados no se van a congelar por la pandemia y sus consecuencias, y por lo tanto estas facetas tan complejas y útiles deberán seguir siendo tenidas en cuenta a la hora de diseñar el escenario global de los proyectos.

Como colofón de estas muy generales recomendaciones, una regla básica: antes de aventurarse en proyectos con tantas expectativas de futuro, pero al mismo tiempo tan complejos, es preciso asegurarse bien de la solidez de la propuesta, de los compañeros de equipo y de las capacidades propias y del grupo para hacer frente a las serias responsabilidades que se adquieren en caso de éxito. Por todo ello, buscar el asesoramiento experto en todos estos frentes puede y debe ser un elemento que tener en cuenta desde el primer momento en que se estén elaborando las propuestas.

Para avanzar en todos los frentes que encaramos y sabiendo que el mundo de las reformas es, sin duda, de una profundidad reservada para los órganos ejecutivos y legislativos de la política, no sobra reiterar la necesidad de la cooperación público-privada para el éxito de esta oportunidad que como país tenemos por delante. Por favor, créense las condiciones para que todos podamos arrimar nuestro mejor esfuerzo en la seguridad de que con ello podremos obtener un país mejor para las próximas generaciones.

Comentarios

  • Gabriel Barthelemy Candela

    22 de febrero de 2021

    Apreciado Paco, por mi experiencia con varios interlocutores, -potenciales receptores de estas ayudas-, existe cierta incertidumbre sobre la propia concepción de los PERTES, sobre si se tratarán exclusivamente de proyectos de inversión, sobre la necesidad de un porcentaje (actividades?) de I+D, sobre los TRL’s en los que tendrán que moverse estos proyectos…

    Entiendo que este aspecto es tan crítico como la propia formación de los Consorcios. Si estas ayudas están sujetas a los condicionantes de las ayudas de Estado, quizá la aportación de estos fondos pueda -finalmente- no resultar atractiva excepto para los proyectos de inversión ya maduros, lo que restaría efectividad a dicho Plan.

    Creo que estos aspectos deberían clarificarse lo antes posible para poder trabajar en la definición de proyectos y formación de Consorcios, ya que va a tener que ser «a contra reloj» si se pretende cumplir con los condicionantes temporales (de plazos) que se manejan, y para no trabajar «en balde».

    Estaremos muy atentos

    Un abrazo

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